Tal vez, por desconocimiento, creemos que las auditorías son un concepto difícil o enrevesado. La auditoría de cuentas básicamente consiste en la revisión de la contabilidad de tu empresa, por parte de un experto contable, para acreditar la fiabilidad del contenido y tu veracidad ante terceras personas.

Respecto a la realización de auditorías, la más habitual es la de cuentas anuales. Esta consiste en la realización y revisión de un informe que aúna todas las cuentas de tu empresa que se depositan en los registros públicos, mostrando así una imagen fiel de la misma.

El objetivo de la realización de las auditorías de cuentas es dar correcciones de la información contable de tu empresa a los agentes sociales. Aunque, de manera errónea, generalmente se piensa que el fin es detectar fraudes.

Ventajas de pedir una auditoría de cuentas

El motivo principal por el que se realiza una auditoría de cuentas es para lograr la máxima fiabilidad, claridad y transparencia sobre la información económica-financiera de tu empresa.

Dicha información recae en los documentos contables y debe ser verificada  por una persona cualificada e independiente a tu empresa, recomendando la figura de un auditor de cuentas o una sociedad de auditoría.

De manera voluntaria, la auditoría de cuenta reúne numerosas ventajas.

Puede ayudar a detectar problemas de gestión, organizativos y productivos, además de posibles errores contables.

Además puede servir a la dirección empresarial a tomar decisiones estratégicas, dando fiabilidad a los sistemas de evaluación de riesgos y control interno de tu empresa. Además, hay que destacar que da un mayor conocimiento y control a esa dirección sobre la situación real de la empresa.

Desde la perspectiva bancaria, contribuye al acceso de la concesión de financiación a la empresa, ya que dichas entidades bancarias pueden ver positivamente la auditoría voluntaria. Y ayuda a mantener, en el área financiera de tu empresa, una cultura de calidad en el trabajo.

Desde el punto de vista del cliente y los proveedores, da mayor imagen de serenidad.

Por otra parte, minimiza el riesgo del administrador o de la figura que regenta el negocio además de resolver controversias entre accionistas.

Pero la mayor ventaja competitiva que tiene la realización de una auditoría de cuentas es que nos posiciona con respecto a las empresas del sector con un tamaño similar. Como en la mayoría de los casos no se auditan, es un valor añadido que destaca a tu negocio por encima del resto.                    

¿Cómo sé si debo realizar una auditoría de cuentas?

Tras la explicación del concepto de auditoría de cuentas y la presentación de las ventajas que conllevan la realización de la misma, es necesario saber que no todas las empresas están obligadas a realizarlas.

Las sociedades mercantiles obligadas a realizar la auditoría de cuentas son, según la Ley, las que superan durante dos años consecutivos, dos de los siguientes parámetros:

  • Cifra de negocios superior a 5,7 millones de euros.
  • Cifra de activo superior a 2,85 millones de euros.
  • Número de empleados superior a 50.

Aquellas sociedades limitadas o anónimas que no tienen obligación de hacer la auditoría de cuentas, podrán realizarla si los socios que tiene una participación superior al 5% lo solicitan en el Registro Mercantil de su provincia.